viernes, 23 de noviembre de 2018

321. La ley del redondeo


Hace un poco más de un año comenzó la "Ley del Redondeo". Esta nueva ley implica, básicamente, dos grandes cambios:

1. Desaparecen las monedas de $1 y de $5, puesto que fabricarlas cuesta más que su valor nominal. Sin embargo, éstas siguen teniendo su valor y pueden usarse para pagar.
2. Al desaparecer estas monedas, los montos para pagar por productos en efectivo están sujetos a redondeo. Las monedas de $1 y de $5 pueden usarse DESPUÉS de efectuado el redondeo. (Más info por acá)

Si compro varias cosas en un supermercado y el valor a pagar es de $5.893, la ley indica que se debe redondear hacia abajo, quedando en $5.890. Si el valor a pagar es de $5.897, la ley indica que se debe redondear hacia arriba, quedando en $5.900. En caso de que el valor termine en 5 ($5.895 por ejemplo), el valor SIEMPRE se redondeará hacia abajo, quedando en $5.890. Esto no puede ser tomado como un chiste, porque el no cumplimiento acarrea una multa de hasta dos millones de pesos (véase nota aquí).

Explicación de la "Ley del redondeo"

En la práctica resuelve una gran problemática en lo que refiere a los vueltos, ya que los montos a dar de vuelto siempre terminarán en 0, por lo que expresiones como "Ustedes son unos ladrones porque se quedaron con mis 3 pesos del vuelto" nunca más serán oídas por los cajeros, y que de hecho hace algunos años les comenté ese problema.

Sin embargo, pareciera ser que las empresas no comprenden bien la ley, y si lo comprenden, sencillamente no quieren hacer caso e intentan continuar con sus hurtos a escondidas. Esta es la sensación que me quedó luego de ir a pagar una cuota de mi tarjeta de crédito en la tienda Paris del Mall Plaza Trébol de Talcahuano. Déjenme contarles.

Foto 1: monto a cancelar
Hace unos días atrás fui al mencionado local para pagar una cuota de aquella tarjeta, tarjeta que, dicho sea de paso, no la uso desde hace unos buenos meses. Solo estoy pagando el celular que me compré a principios de año. El asunto es que, llegando a la tienda, saco mi cupón de pago, que se las muestro en la imagen adjunta (foto 1). El monto a cancelar es de $26.205.

Paso a la caja a pagar. Cancelo con un billete de $20.000, uno de $5.000 y uno de $2.000. Total: $27.000. Pero mi sorpresa es mayúscula cuando, al darme el vuelto, me entrega $790. "Disculpe, pero me dio mal el vuelto", le indiqué a la cajera. Ella me respondió: "No caballero. El vuelto es correcto. El valor a cancelar es de $26.210 y su vuelto es de $790". Miré el comprobante de pago (foto 2) y, efectivamente, usando la ley de redondeo, tomaron el valor de $26.205 y lo redondearon HACIA ARRIBA, siendo que la ley indica que es HACIA ABAJO.

"Disculpa que insista, pero me están robando 10 pesos. La ley de redondeo indica que, en caso que el valor termine en 5, deben redondear hacia abajo, por lo que debo cancelar $26.200, y mi vuelto es de $800", le dije. La cajera me mira y me responde: "El sistema me arroja eso. Eso debe pagar y ese es su vuelto". "Perfecto - le dije -. Como todos los meses la cuota es la misma, entonces el mes siguiente cancelaré justo los $26.200. Que tenga un buen día". Dicho eso, me fui.
Foto 2: Monto cancelado

Lo sé. Más de alguno debe haber pensado que soy un amarrete, un coñete, un "mano de guagua" por alegar por miserables 10 pesos. Pero para comprender mejor este asunto, quiero mencionarte algunas cosas importantes:
  1. Es una ley: DEBEN OBEDECER LA LEY DEL REDONDEO. 
  2. Son mis 10 pesos. No tienen derecho a quedarse con ellos.
  3. Como dije un poco más arriba, las cuotas son iguales todos los meses. Como mi celular lo saqué en 10 meses, al haber cancelado todas mis cuotas, Paris me habrá robado $100.
  4. Como yo, deben haber muchos clientes a quienes Paris le hace lo mismo, y quizás no se dan cuenta.
Hagamos unos sencillos cálculos. Supongamos que, al día, en la tienda Paris del Mall pasan unos 100 clientes a quienes le redondean sus compras y pagos terminados en 5, hacia arriba. Según el sitio web de Paris, hay 42 sucursales. Veamos cuánto reciben en sus arcas solo por robar:

100 clientes x $10* = $1000 x 42 sucursales = $42.000 diarios
$42.000 x 30 días = $1.260.000 al mes
$1.260.000 x 12 meses = $15.120.000 al año

*Nota: Los $10 se dividen en $5 que NO redondean hacia abajo, y los $5 que SI redondean hacia arriba.

Es obvio que $15.120.000 al año no es absolutamente NADA comparado con las tremendas utilidades de Paris (tienda que pertenece a Cencosud, una tremenda empresa dueña de Santa Isabel, Paris, Johnson, Easy y Jumbo). Pero ese dinero es obtenido por medio de un robo. Solo quiero pensar que mi caso es un hecho aislado y que no se quieren aprovechar de sus clientes.

Chiquillos: tengan cuidado con eso. Fíjense bien y exijan sus derechos. Este mundo está creado para engañarnos. No caigamos en eso. ¡Saludos!

PS: Si multiplicamos el valor por la cantidad de tiendas que controla Cencosud, el valor asciende a $75.600.000. Podría ser más, puesto que Santa Isabel y Jumbo son supermercados, con un mayor volumen de clientes que pueden estafar sin que se den cuenta.

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sábado, 17 de noviembre de 2018

320. Justicia para Emma | T13/A52

Este artículo está en el Podcast "Donde Panchito". ¡Escúchalo!

 
 


Me encantan los animales. En especial las mascotas. Y muy especial aun, los gatos. Adoro los gatos, y creo que quienes me leen seguido saben que es así. El artículo anterior trataba justamente de Jerónimo III, mi mascota (si no lo has leído, te invito a que lo leas aquí). Lo cierto es que, como me encantan los animales, no solamente los gatos, sufro mucho cuando me entero de algún maltrato animal por parte de un energúmeno.

En los albores de mi blog, en la temporada 3, les comenté acerca de otro tipo de maltrato animal, referente a los toros, ¿se acuerdan? Pues siempre he sentido que la agresión hacia los animales es una maldad horrible. Y hace unos días me enteré de un terrible caso de maltrato animal acá en Chile, protagonizado por una mocosilla de tan sólo 14 años.

Según indica el portal de noticias adn.cl, esta niña (niña entre muchas comillas) se le ocurrió la fantástica idea de torturar a una gatita, llamada Emma, dejándola con problemas en los ojos, en sus orejas, y dos de sus cojinetes en las patas quemadas. Sí: QUEMADAS. Debido a la gravedad de sus heridas, finalmente Emma murió, a pesar de los intentos por salvarla.

Marchas exigiendo justicia (tomada de adn.cl)
A tanto llegó el impacto de este caso, que hubo protestas en todo el país llamando a la justicia para esta pobre gata. La mamá, intentando justificar ese acto, indicó que estaba bajo tratamiento con medicamentos. A este caso se le suma uno, ocurrido el año pasado, donde un estúpido (esa es la palabra más adecuada) mató a palos a una gata preñada en un supermercado.

Bibliografía de ambas noticias:
1. Justicia para Emma: El caso de maltrato animal que terminó con una pequeña gatita muerta
2. Gata preñada muere apaleada en supermercado Unimarc de Las Condes y alcalde presenta querella

¿Hasta cuándo deberemos soportar a idiotas como estos dos personajes? ¿Cómo puede ser tanta la maldad dentro de ellos como para matar a animales indefensos? Existe una ley que supuestamente endurecería las penas para quienes maltratan animales. Pero, obvio, una ley no es más que un mandato... una ley no puede cambiar el corazón y el alma de estos criminales, porque al final quienes se abstienen de maltratar a gatos, perros, etc., lo hacen más por miedo a la condena de la ley, que por amor y cariño a los animales.

Publicación en Facebook comunicando la muerte de Emma

La ley nunca, pero nunca podrá reemplazar la crianza que se reciba en casa. Es en el hogar donde se debe enseñar a respetar a todos los seres vivos. Y esto, claramente, incluye tanto a los animales como a las plantas. Todos merecemos vivir y en paz. Pero bueno, este mundo está en decadencia, y eso todo el mundo lo sabe.

¿Saben? No quiero lograr con este artículo que la gente cambie. No soy nadie para hacer eso. Solo me estoy desahogando de ver tanta injusticia y maldad en este mundo. Pronto cambiará, pero por mientras, deberemos aguantar todo este caos en que vivimos. Por lo pronto, espero que se haga justicia para Emma, y para todos los animales que no tienen cómo defenderse. ¡Saludos!

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lunes, 5 de noviembre de 2018

319. El regreso de Jerónimo


Corría el año 2011. En este mismo blog les comenté de la muerte de mi gato, Jerónimo, luego de haber estado con nosotros durante 10 largos años. Fue muy triste todo. Y, sin mentirles, a 7 años de su muerte, aun me emociona ver el vídeo que le hice en su oportunidad. Y es que uno se encariña mucho con las mascotas y, cuando éstas mueren, dejan un vacío que solo los amantes de los animales podemos comprender a cabalidad. Por ello, durante algunos meses, no tuvimos ninguna mascota en casa de mis padres. 

Luego vino Óliver, quien no estuvo mucho tiempo con nosotros, ya que lamentablemente lo atropellaron y murió. El idiota que iba manejando le pasó por encima y ni siquiera se inmutó. Siguió su camino como si nada... Bueno... gente mala hay en todos lados.

Jerónimo II
Mis papás nunca más quisieron tener una mascota en casa luego de Óliver. Les bastaba con el hermano de éste, Tomás, quien es de mi abuela, pero que se lo pasa en casa de mis padres. Yo quería un gatito para nosotros, pero no me dejaron.

Algún tiempo después, independizado, decidí adoptar una gatita. Se llamaba Fanny. Era hermosa, blanquita con patitas negras, muy llorona y regalona. Un día salió a pasear por el vecindario y nunca más volvió. Quizás qué fue de ella.

Pasó el tiempo, y nos mudé a mi actual casa. Ahí decidí adoptar un nuevo gatito, así que di el aviso para que nos regalaran uno. Luego de algunas semanas, un matrimonio amigo me indicó que su gata había dado a luz hace un tiempo y podía llevarme un gatito. Es así como en noviembre del año pasado llega a mi casa Jerónimo.

Óliver
Sí, se llama igual que el anterior Jerónimo que tuve en casa de mis padres. Pero, para diferenciarlo del gato blanco con negro que nos duró 10 años, nuestro actual gato se llama Jerónimo III ("tercero" puesto que es el tercer gato con ese nombre durante mi vida).

Jerónimo III es un gato muy, pero muy regalón. Su rutina es muy movida y ajetreada (entiéndase esto como una ironía). A las siete de la mañana me despierta con sus maullidos para que le de desayuno. Luego descansa en su cama. Se pasea por el patio y toma sol. Almuerza y se echa a dormir en el futón o en la cama. Ronronea como loco y le encanta que le haga cariño. Incluso llega a desesperarse si escondo mis manos, y las busca para que le haga cariño. Luego de comer por última vez, se va a su cama y duerme hasta el otro día, donde hace exactamente lo mismo.

Jerónimo III, jugando en el patio cuando era chiquitito

Es un excelente cazador. Hasta el momento ha cazado lauchas pequeñas y saltamontes. Como casi todos los gatos, no se los come. Simplemente juega con ellos. Después los deja abandonados y sigue con su rutina descrita anteriormente. Ha intentado cazar gorriones y palomas, sin éxito hasta el momento.

Descansando

Espero que Jerónimo III me dure unos buenos años. Cuando estoy en casa Jero me hace compañía, aunque algunas veces bota mucho pelo o se mete en mi comida, pero lo quiero mucho. Es que, sencillamente, tener una mascota es hermoso.

Bueno, eso quería comentarles sobre mi gato. Quería que lo conocieran, ya que hace años tuvieron la oportunidad de conocer a Jerónimo II, más conocido como Poromo. ¿Y ustedes tienen mascota? Conversemos en los comentarios. ¡Hasta pronto amigos!