jueves, 25 de abril de 2013

191. ¡Corre que te alcanzan Panchito!


En mis lejanos años en el colegio (la foto fue coloreada XD)

¡Hasta que por fin me decidí a comenzar mi nueva tanda de artículos aquí en Donde Panchito! Estoy muy feliz de poder recomenzar mis escritos... ya saben que me encanta escribir, y quienes leen mi blog y han sido mis fieles seguidores podrán darse cuenta que tengo mi estilo para contar mis cosas. Es por eso que no quiero comenzar el relanzamiento de mi blog sin contarles una experiencia que, si bien es cierto pasó hace mucho tiempo, hoy en la tarde me acordé lo que me pasó aquella vez.

Hoy, a través de Facebook, una amiga del norte me contaba que en el negocio que tienen en casa intentaron robar hoy en la tarde, pero que ella se dio cuenta y frustró el robo aunque hay que reconocer que fue algo riesgoso. Sin embargo, según palabras de ellas, tenía listo el palo para golpear a aquella persona. Y es que vivimos en una sociedad cada vez más peligrosa. Los asaltos y robos están a la orden del día, y de eso justamente quiero contarles. Pues debo confesarles algo: antes de abrir mi blog, yo era ladrón A mí me asaltaron hace mucho tiempo, y aquella experiencia aun no puedo borrarla de mi mente, aun cuando ahora sólo me río de lo sucedido. Déjenme contarles.

¿Corro o no corro?

Un típico asalto

Corría el año 2007 ¿ven que la historia es de hace tiempo? De hecho, los recuerdos de lo sucedido los tengo en sepia en mi cerebro XD Estaba en cuarto año medio (secundaria) y nunca fui de esos chicos que andaban por la calle escuchando música. La razón era justamente que temía que me robaran. Sin embargo, un cálido día de septiembre, luego de clases, fui junto a Felipe (un compañero de aquel entonces) a dejar a su casa a otro compañero, Rodrigo, quien vivía a unas 10 cuadras del colegio.

Mi ex-colegio
 
Luego de haberlo ido a dejar y de haber vaciado su refrigerador comiéndonos todo lo que tenía sin compasión de habernos servido algo en su casa, procedí, junto con Felipe, a caminar rumbo a la avenida principal a tomar locomoción para devolvernos a casa. Extrañamente, justo ese día decidí ir escuchando música por la calle, con mi supermegahiper mp3 de 128mb (la última chupada del mate a finales del 2006 y principios de 2007). En eso, a una cuadra de la avenida, tres sujetos de extraña reputación comienzan a seguirnos de cerca. Yo, intuyendo que tenían la intención de robarme mi humilde Mp3, decidí meterme los audífonos dentro del chaleco y caminar rápidamente al paradero. De hecho, en un momento pensé en la idea de correr y escapar, pero si mi teoría era cierta - es decir, que ellos eran ladrones -, los tres sujetos saldrían corriendo tras de mí, y sería peor.

Al final, decidí ir lo más tranquilo posible al paradero y esperar que mis presentimientos fueran equivocados... lástima que al final tenía razón :(

Entrega el pendrive

La avenida principal

Al llegar al paradero, curiosa y sospechosamente, los tres tipos se detienen en el mismo paradero. Me puse nervioso. Entre dientes le dije al Felipe que nos querían robar. Claro, no me pescó mucho. Sólo atiné a decirle que tomáramos cualquier micro, no importando si nos servía o no: la idea era irnos de ahí lo antes posible. En eso, uno de los tipos me pregunta por la hora. "No tengo reloj", le respondí, sabiendo claramente que su intención era averiguar si tenía reloj para robármelo. "Ya chicos - le gritó uno de los tipos a los otros dos -: aquí nos quedaremos". Estaba casi seguro: nos iban a asaltar.

Esperando que pasara alguna bendita micro, el semáforo en rojo atajaba a los buses que venían a unos 200 metros de distancia. Me estaba desesperando. En eso, el semáforo cambió a verde e intenté tomar una micro. Sin embargo, los tipos se dieron cuenta y, agarrándome, me azotan contra el paradero y me gritan: "Ya entrega el pendrive". Para amedrentarme, usaron un cuchillo carnicero y una pistola de fogueo. "Ya ya, aquí tienen, pero déjenme tranquilo", les respondí mientras se los entregaba.

Hasta aquí pareciera ser que esta es la clásica historia de un típico asalto en una gran ciudad, como ocurren miles alrededor del mundo. Pero no se les olviden que no asaltaron a cualquier persona: asaltaron al mismísimo Panchito. Y Panchito siempre tiene historias jocosas y absurdas que contar: y esta no es la excepción. Justamente, algo absurdo y sin sentido ocurrió en este asalto.

Les entregué el Mp3, pero sin los audífonos. Los tipos se dieron cuenta y uno me increpó: "Suelta los audífonos también poh". En mi miedo, y en mi estado de adrenalina, les dije que no les iba a pasar ninguna burrada de audífonos. Los tres me quedaron mirando, mientras mi compañero, Felipe, se había apartado unos 10 metros de la escena, dejándome completamente solo. "Bah, ¿y por qué no?", preguntó otro de los tipos, a lo que respondí: "Porque están malos: tienen un parche y sólo se escucha un solo audífono".

"¿Ah si? Muéstranos", me dijo en respuesta uno de los asaltantes. Me saqué los audífonos del chaleco y con total paciencia les mostré el parche en los audífonos, bajo la mirada atenta de los que me estaban asaltando. "Mmmm, sí, tienes razón... pero igual quizás les saquemos algo a los audífonos", dijo uno. Yo dije: "No creo, a lo sumo podrán sacarle 500 pesos". "No importa: por lo menos sirve para el pasaje", respondió otro, quitándome los audífonos. Luego de eso, me desearon un buen día, y se fueron tranquilamente caminando hasta perderse entre las calles.

Sólo en ese momento entré en shock y me senté en el paradero y me agarré la cabeza. Me habían asaltado, y me habían robado un Mp3. Felipe, mi compañero, se acercó y me dijo: "No te preocupes, aquí estoy contigo" media ayuda pos, se corrió del asalto todo el rato y al final me da su apoyo XD

Buscamos a Francisco Albornoz

Shockeado, tomo una micro y llego a casa, contándole lo sucedido a mi familia. Todos quedaron plop, y me dijeron que no me preocupara tanto: total, era sólo un pendrive. Así que descansé y luego estudié para el ensayo de PSU (prueba para entrar a la Universidad) que se iba a realizar al otro día.

A la mañana siguiente estaba en medio del ensayo de PSU en mi sala de clases. Un silencio absoluto en la sala, cuando en eso golpean la puerta. La profesora abre y eran dos carabineros (policías). "Buenos días jóvenes: buscamos a Francisco Albornoz", dijo uno. En el acto todos dan vuelta su cabeza hacia mí. Yo quedé boquiabierto. "Soy yo", les dije. "Joven, por favor, acompáñenos al retén". Y el clásico "Ohhhhhhhhhhh" de mis compañeros en la sala, y preguntándose que qué había hecho. Me paré y me fui con los carabineros.

Un retén móvil

Llegamos al retén móvil, una especie de patrulla grande donde uno puede entrar a una minioficina. Me hicieron sentarme y uno de los carabineros me dijo: "Encontramos esto ayer en una persecución a unos delincuentes, ¿es suyo?". Y en su mano, colgaba mi Mp3 con los audífonos. Mis ojos se iluminaron *.* "¡¡Sí!! Son míos, pero ¿cómo supieron que era mío?". Y pasaron a contarme la historia:

Mientras me asaltaban, un vecino del sector vio todo lo que pasaba, y dio aviso a los carabineros. Justo a media cuadra había una patrulla recorriendo el sector y comenzaron a perseguirlos. En su desesperación, tiraron el Mp3 con los audífonos lejos, y así lo recuperaron. Aparte, aprehendieron a los delincuentes y los tenían en la comisaría. Al revisar los datos de mi Mp3 en una computadora, encontraron una lista de números telefónicos en un archivo Word. Eligieron uno al azar y justo llamaron a mi tía, que sabía del robo, y así dieron conmigo.

Al final, no quise ir a reconocer a quienes me asaltaron, porque lo más probable es que iban a quedar libres y luego me buscarían para quizás qué cosa. Lo cierto es que pude recuperar mi querido Mp3, que aun lo tengo hasta el día de hoy.

Y con esta curiosa historia comienzo a retomar el ritmo en Donde Panchito. Espero sus comentarios y nos vemos en una próxima entrega. Recuerda que puedes comentar con tu cuenta de Facebook al final de esta página. ¡Hasta luego!

4 comentarios:

  1. Jejjeje me gusto mucho,no sabia de esta abilidad tuya de escribir :) felicidades por la pagina!!!

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    Respuestas
    1. Vany!: Qué gusto me da verte en mi pequeño blog. ¡Gracias por comentar! Y pues bueno, acabas de conocer otra faceta que tengo: mi pasión por escribir :D ¡Saludos y espero verte más seguido! :)

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    2. Es que Panchito tiene una virtud: escribe genial!. Siempre me ha gustado sus escritos y menos mal que volvió. Saludos Panchito :)

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  2. Jajajja me gustó demasiado!!!

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