lunes, 28 de mayo de 2018

297. ¿Un minuto de tu vida, o tu vida en un minuto?

Foto tomada del sitio BioBio Chile, sobre el accidente en la Ruta 150 en abril del año pasado

¿Un minuto de tu vida, o tu vida en un minuto? ¿Qué prefieres? ¡Hey! Antes de contestar esta pregunta que, por cierto, le da el título a este artículo, primero debo explicarte a qué se debe que te haga esta interrogante. Y es que desde hace mucho que tengo este artículo en fase beta, esperando tener un chispazo "escritorístico" (no sé si existe esa palabra, pero se entiende) para concluirlo. Y por fin pude dar término a este artículo, luego de que hoy me llegara el impulso que necesitaba no es fácil escribir después de todo... y 11 años haciéndolo es harto tiempo

Amigo lector: por favor. Te aviso de antemano que este artículo es extenso, pero te quiero pedir que lo leas con calma y completo, porque básicamente la vida de cada uno de nosotros está en juego, y eso no se puede tomar a la ligera.

Un desastroso accidente de tránsito

A principios de abril del año pasado, una triste noticia nos llegó a todos por acá donde vivo. En la carretera que une Penco con la capital regional, Concepción, ocurrió un atropello frente a una población, Villa San Francisco, que queda a orillas del camino. El joven atropellado, Matías, de 17 años, muere. ¡Imagínate! Toda una vida por delante truncada para siempre por un tipo que no respetó la luz roja del semáforo. ¡Qué injusto! Más considerando que el individuo en cuestión, hasta el cierre de este artículo, está libre, aunque les encargo el peso de la conciencia por haber matado a alguien (Te dejo el enlace de la noticia aquí).


La cosa es que esta carretera, la ruta 150, que une Concepción con Tomé, es peligrosa porque une los puertos de Talcahuano y San Vicente con el de Lirquén, por lo que hay mucho tránsito, en especial de camiones. Además, los buses que van de Concepción al norte deben pasar por esta carretera que, a la orilla, tiene muchas poblaciones. De hecho, yo hasta hace poco vivía en una de aquellas poblaciones y sé de lo que hablo en cuanto a tránsito se refiere.

¿Se pudo haber evitado el atropello? Claro. Si el que atropelló a Matías hubiera manejado a una velocidad prudente y respetando la luz roja del semáforo, nada habría pasado... Pero pasó. Los habitantes de la villa reclaman por la instalación de una pasarela para poder cruzar la carretera. Se han tomado el camino y hasta ha habido enfrentamientos con carabineros por este asunto.

Claro, la pasarela es una buena opción. Pero lo triste es que, en muchas zonas donde sí hay pasarelas, la gente no las usa. Para ello les pondré un ejemplo.

La peligrosa Avenida Alonso de Ercilla

La ruta 154, que conecta Concepción y Talcahuano, es muy transitada. Parte en la rotonda Bonilla y termina en el enlace con la ruta interportuaria. Muchos autos, camiones, buses y motos que hacen de esta vía una muy peligrosa. Un tramo de esta se llama Avenida Alonso de Ercilla, que básicamente es una carretera de dos vías por lado y una velocidad máxima casi en su totalidad de 90km/h.

A lo largo de esta Avenida hay, no 1, ni 2, sino 6 pasarelas. Transito con regularidad por esa arteria, ¿y qué creen? Casi nadie las usa. Entonces, si hay una pasarela y no la usan... ¿Para qué la pidieron en su momento?

La gente, por ahorrarse unos minutos, deciden cruzar la autopista directamente, en vez de tomarse el tiempo de cruzar seguro por una de estas 6 pasarelas. ¿Crees que es sensato arriesgar tu vida por ganar a lo sumo 5 minutos de tiempo? Muchos, intentando ganar esos minutos, han perdido sus vidas en terribles atropellos y accidentes por ser... básicamente... porfiados. Sí, porfiados, porque todo el mundo sabe por dónde debe cruzar, pero no lo hacen.

Temo que suceda lo mismo en la villa donde atropellaron a Matías. Yo estoy a favor de que haya una pasarela. La gente que respeta su vida la usará. Quien no la respeta... bueno... aunque haya ascensores, escaleras mecánicas o cualquier cosa que sea más seguro para cruzar, seguirán atravesando corriendo la autopista.

¿Y los semáforos qué?

Supuestamente mi artículo terminaría aquí, pero hoy en la mañana me pude percatar de más cerca una conducta muy arriesgada de algunas personas al intentar cruzar la misma carretera donde murió Matías, pero unos kilómetros más al norte. Y es curioso, porque cuando veo estas actitudes, es como si ya todos olvidaron lo que pasó en abril con este joven. Es como la mentalidad del "A mí nunca me pasará".

Y bueno... SÍ te puede pasar. Y de pasarte, te pasará por pavo.

Estaba esperando a un amigo que me pasaría a buscar a un paradero que está a orillas de la carretera. En ese lugar hay un semáforo de peatones... estos con el botoncito para que cambie de luz y puedas cruzar. Mientras esperaba, miraba cómo la gente hacía caso omiso de la luz roja. Cruzaban corriendo para llegar al otro lado antes que pasaran los vehículos. Saltaban las barras divisorias para evitar ir a dar la vuelta al cruce. O sea, muchas actitudes totalmente irresponsables. ¿Cómo pueden decir después que cuidan su vida, si con sus hechos demuestran lo contrario?

Hace algunos años ya había tocado el tema de "cruzar donde quiera, bajo su responsabilidad". En ese entonces no tenía auto. Y ahora como conductor me impresiona la cantidad de peatones irresponsables al cruzar y que, más encima, al tocarles la bocina, se enojan. Basta con recordar la tontera que me pasó en un cruce hace algún tiempo y que también se los conté en este lugar.

A mi juicio, perder algunos minutos de tu vida dando un recorrido más largo para cruzar una avenida peligrosa es la opción más sensata y segura. Irse por el camino corto te puede llevar directamente al cementerio. Y no es una broma: a varios le ha pasado. No tiene por qué pasarnos a nosotros, ¿no?

Entonces, te pregunto nuevamente. ¿Qué escoges? ¿Un minuto de tu vida, o tu vida en un minuto? Las cartas están sobre la mesa. De ti depende escoger bien. ¡Hasta el siguiente artículo!

2 comentarios:

  1. Un excelente artículo amigo mío. Como conductora he visto que ni respetan los pasos de cebra, ni los semáforos, la gente cruza donde quiere y si le tocas la bocina, se enojan. Todos debemos tomar conciencia de que, si cometemos un error, nos puede costar la vida. ¡Saludos!

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    1. Hola Sofía: Gracias por comentar.

      Pues, tienes razón. La gente hace lo que quiere a la hora de utilizar las calles y veredas. El nivel de estrés que existe denota en, por ejemplo, lo que mencionabas: que se enojen cuando tocan la bocina. Sin embargo, eso no es excusa para cuidarse en las calles. Sólo tenemos una vida y no podemos darnos el lujo de desaprovecharla cruzando corriendo con luz roja o no utilizando pasarelas.

      ¡Saludos! :D

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